El reto de proporcionar una refrigeración asequible y segura para el medio ambiente para vacunas y alimentos en las regiones más pobres del planeta articula problemas sanitarios, de desarrollo y medioambientales.
La necesidad de contar con conservadores y refrigeradores solares de vacunas seguros para el medio ambiente y asequibles se hizo patente en el período 1998-2000 en distintos debates entre el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Greenpeace Internacional (GPI).
Aproximadamente en la misma fecha y de forma independiente, el Instituto danés de tecnología (DTI), financiado por la Agencia Danesa de Energía, comenzó el desarrollo de un nuevo refrigerador solar, que evitaba el uso de baterías. DTI colaboró con el fabricante danés de refrigeradores Vestfrost. El compresor de hidrocarburo de corriente continua fue creado por la empresa Danfoss de Dinamarca.
La primera reunión de los socios del proyecto SolarChill fue auspiciada por GTZ Proklima en Eschborn (Alemania) el 5 de mayo del 2001. Con la decisión inicial de seguir adelante con el proyecto, Greenpeace Internacional proporcionó los fondos necesarios para el desarrollo de los primeros prototipos de SolarChill, que se expusieron en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en el otoño de 2002 en Johannesburgo (Sudáfrica).
Una segunda generación de prototipos de conservadores de vacunas SolarChill fue probada en terreno a comienzos del 2004, en Senegal, Indonesia y Cuba una segunda generación de prototipos del refrigerador de vacunas SolarChill. 10 prototipos del refrigerador de vacunas del tipo arcón están siendo probados bajo una variedad de condiciones climáticas: tres unidades en cada uno de los países antes mencionados y una unidad en el laboratorio del DTI en Dinamarca. Las pruebas sobre el terreno son coordinadas por el DTI y supervisadas en Senegal e Indonesia por PATH y en Cuba por GTZ. Los gobiernos y Ministerios de Sanidad de los países anfitriones participan activamente en las pruebas sobre el terreno.
Se ha previsto que las pruebas de campo duren un año. Durante ese periodo se recogen datos técnicos de forma regular y se realizan los ajustes necesarios.
De acuerdo con los planes, en 2005 se realizarán pruebas similares sobre el terreno del refrigerador vertical para alimentos SolarChill.


